Resulta necesario extender el concepto del otro mediático. Según el autor francés René Girard, el medio construye la imagen de otro que debe representar una forma de desear. El truco está en crear una imagen que sea deseable o no deseable, sino por todos, al menos por la mayoría. Los medios incluyen entonces a otro, a un común que sea una proyección ficticia, mientras que a aquellos que muestran algún nivel de diferencia con estos modelos, lo muestran como a una posibilidad, un ideal, más no como una realidad y menos aún como una existencia a la que apoyan.
Girard también señala que existen dos tipos de mediaciones entre el otro mediático y la sociedad. En la primera mediación, sus esferas no entran en contacto, lo que significa que puede haber influencia, pero no penetración (como el cine y sus espectadores). En la segunda mediación, las esferas entran en contacto, produciendo que el uno entre en el otro (como los talk shows y sus espectadores). Es justo aquí cuando la idea de aquél otro mediático se implanta creando juicios de valor, mitos y estereotipos dentro de la sociedad que luego son utilizados por esta para valorar su medio, su contexto y sus relaciones con otros entes sociales.
Otros autores franceses como Giles Deleuze y Marc Guillaume han agregado a este concepto la necesidad que tienen los medios por informar de manera veloz. El invadir de información a la sociedad y su constante reemplazo crea en ella la idea de un no territorio, es decir, que van fragmentando su identidad; no tienen tiempo para asimilar lo que se les informa según su realidad, solo lo absorben. Se trata entonces de un despojo que los medios realizan buscando la alienación de la sociedad, es decir, la creación de una sociedad única, con características y comportamientos adquiridos y repetidos.
Este otro que los medios construyen a modo de modelo, está presentado según ciertas normas, respaldando la sectorización dentro de la sociedad. No apoya la inclusión ni el respeto por la diferencia; todo lo contrario, crea un constate conflicto dentro de la sociedad mediante la imposición de ciertos prejuicios. Según la autora Marta Lamas, estos prejuicios están presentes en el lenguaje, los contenidos, las ideas, las tradiciones y los manejos de los medios. Existen dos tipos de prototipos creados por los medios: por un lado aquellos perfectos y exitosos que despiertan el deseo de ser como ellos. Y por el otro, aquellos puestos como incomprensibles y peligrosos, lo que produce el deseo de alejarse de ellos.
Tomemos por ejemplo la imagen de los rockeros. Desde el trágico incendio en la Old Factory el 19 de abril del 2008, la imagen de los rockeros ha tomado una nueva fuerza. Antes e incluso durante la primera etapa desde el suceso en esa discoteca, la imagen de los rockeros construida por los medios era la imagen del miedo. Los rockeros eran vistos por la sociedad, gracias a los medios y la reproducción que éstos hicieron, como gente drogadicta, resentidos, una amenaza para la sociedad porque eran violentos y buscaban problemas en todas partes. Eran un absceso social; pero jamás dijeron que, de haber sido así, eran producto de una sociedad que nunca les dio espacio y por tanto, ellos al ser rechazados por ella comenzaron a rechazarla también.
Las estadísticas demuestran que los medios no reflejaban la realidad de los rockeros: los conciertos de rock son mucho menos violentos que los de reggaeton. A partir del incendio, se hizo público el hecho de que las autoridades no brindaban apoyo a estos grupos minoritarios – que no son reducidos. El concierto se llevó a cabo en un lugar poco seguro porque no había otro lugar donde hacerlo. La Casa de la Cultura se negó a abrir las puertas de su ágora para llevarlo a cabo. Es igual de importante señalar que si bien fue un lugar no apropiado, los organizadores no manejaron la capacidad del lugar ni el acceso a las salidas de manera responsable. Al igual, quien prendió la bengala produciendo el incendio fue el verdadero culpable de la tragedia, cuya dimensión fue responsabilidad de las autoridades y de los organizadores.
¡Pura Vida!
...De cuando las historias sociales se convierten en cuentos por cambiar...
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jueves, junio 17, 2010
Vallenatos, más que una política
Los vallenatos se han convertido en una especie de moda en el Ecuador. Este raro fenómeno reúne cada vez a mayores grupos de personas que corean las canciones de los grupos más conocidos de Colombia. El pasado 31 de mayo se realizó un concierto en el Cerebro Club donde se pudo apreciar la afición a este género musical, no originado en nuestro país.
La coyuntura no puede explicar, después de tanto problema con el hermano país, cómo la gente apoya cada vez más a quienes emigran buscando nuevas oportunidades en nuestro territorio. Es del diario vivir el escuchar la réplica contra quienes, según la mayoría de los ecuatorianos, vienen a robarnos las fuentes de trabajo, tan escasas en el país. Talvez quienes corean con tanta emoción la lírica propuesta por estos emigrantes, puedan explicarlo mejor.
Según Santiago Yandún, quiteño de 26 años de edad, él asiste a varios conciertos de este género, pues su afición viene desde sus tiempos colegiales, en que las primeras reuniones con los amigos eran animadas por el sonido del acordeón. Dice que además “siempre se encuentran chicas colombianas, que están como quieren”, y esto le da un toque extra a las fiestas. Al preguntarle qué pensaba sobre los reiterados conflictos entre países nos comentó que no le afecta. “La música es para todos, y debería unirnos”. Además acotó que “Si Correa y Uribe asistieran juntos a un concierto de vallenatos las peleas se terminarían”.
Mientras hace su entrada el grupo Sensación, Pamela, una colombiana de 22 años, se para en su silla y aplaude mientras grita “¡Que viva Colombia!”, a lo que alrededor responden con un aplauso. Ella cuenta que se siente en casa cuando asiste a este tipo de conciertos. Dice que los ecuatorianos tienen un pésimo concepto de los colombianos, y que ella se siente afectada por un mínimo grupo que no representa al Ecuador. No es partidaria de su presidente, pero lo respeta, de igual manera que al presidente ecuatoriano.
Por su parte, los organizadores sostienen que es muy bien remunerado el organizar este tipo de eventos. Sienten que hacen un bien al unir mediante la música a dos naciones, aunque su felicidad se complementa el momento de recibir las ganancias.
Al final del concierto solo quedan las letras flotando en el pensamiento y la espera para el siguiente evento, en donde ecuatorianos y colombianos, unidos por la música, se reúnan en un abrazo y coreen letras acompañadas por un acordeón, esperando que no solo el vallenato nos de dicha oportunidad, sino que también lo haga un San Juan.
¡Pura Vida!
La coyuntura no puede explicar, después de tanto problema con el hermano país, cómo la gente apoya cada vez más a quienes emigran buscando nuevas oportunidades en nuestro territorio. Es del diario vivir el escuchar la réplica contra quienes, según la mayoría de los ecuatorianos, vienen a robarnos las fuentes de trabajo, tan escasas en el país. Talvez quienes corean con tanta emoción la lírica propuesta por estos emigrantes, puedan explicarlo mejor.
Según Santiago Yandún, quiteño de 26 años de edad, él asiste a varios conciertos de este género, pues su afición viene desde sus tiempos colegiales, en que las primeras reuniones con los amigos eran animadas por el sonido del acordeón. Dice que además “siempre se encuentran chicas colombianas, que están como quieren”, y esto le da un toque extra a las fiestas. Al preguntarle qué pensaba sobre los reiterados conflictos entre países nos comentó que no le afecta. “La música es para todos, y debería unirnos”. Además acotó que “Si Correa y Uribe asistieran juntos a un concierto de vallenatos las peleas se terminarían”.
Mientras hace su entrada el grupo Sensación, Pamela, una colombiana de 22 años, se para en su silla y aplaude mientras grita “¡Que viva Colombia!”, a lo que alrededor responden con un aplauso. Ella cuenta que se siente en casa cuando asiste a este tipo de conciertos. Dice que los ecuatorianos tienen un pésimo concepto de los colombianos, y que ella se siente afectada por un mínimo grupo que no representa al Ecuador. No es partidaria de su presidente, pero lo respeta, de igual manera que al presidente ecuatoriano.
Por su parte, los organizadores sostienen que es muy bien remunerado el organizar este tipo de eventos. Sienten que hacen un bien al unir mediante la música a dos naciones, aunque su felicidad se complementa el momento de recibir las ganancias.
Al final del concierto solo quedan las letras flotando en el pensamiento y la espera para el siguiente evento, en donde ecuatorianos y colombianos, unidos por la música, se reúnan en un abrazo y coreen letras acompañadas por un acordeón, esperando que no solo el vallenato nos de dicha oportunidad, sino que también lo haga un San Juan.
¡Pura Vida!
Fear and Loathing in Las Vegas
Fear And Loathing in Las Vegas es una película dirigida por Terry Gilliam, filmada en el año 1998; está protagonizada por Johnny Depp y Benicio Del Toro. Esta cinta es una adaptación del libro (del mismo título) de Hunter S. Thompson.
La obra literaria fue lanzada en 1971, y la película está colocada también en el mismo espacio temporal. Ahí es donde empieza la dificultad de su abordaje, porque si hay que analizarla desde la cultura de la cual proviene, es necesario ubicarse en algún punto de la historia: la época en la que está basada y/o la época en que es producida. Partiré entonces desde la fecha en la que está basada la película: 1971.
¿Qué sucedía en Estados Unidos en 1971? Hunter S. Thompson escribió su crónica en un momento histórico particular. Para 1971 Vietnam continuaba, sin embargo el gobierno había reducido el presupuesto para la guerra y había fracasado la ley Woodson, que tenía como objetivo aplicar la convertibilidad del dólar al oro. El dólar sufrió una gran devaluación. También había una crisis social en Estados Unidos, producto de todo lo sucedido en la década anterior. Los avances y éxitos que se veían aflorar con la revolución sexual, caían como otro pensamiento iluso. La generación a la que se alude en la película es aquella que vivió esos acontecimientos y compartió los mismos ideales. Son dos sujetos que atravesaron la época y que para 1971 estaban en otra posición.
Tanto en la novela, como en la película hay una saturación de la anécdota, para al final decir que eso es lo único que queda de una generación, en la siguiente cita del libro, que es reproducida fielmente en la cinta, es donde yo encuentro el eje del sentido de la película y de la obra literaria:
Había una fantástica sensación universal de que hiciésemos lo que hiciésemos era correcto, de que estábamos ganando…
Y esto creo yo, fue el motivo… aquella sensación de victoria inevitable sobre las fuerzas de lo Viejo y lo Malo – unas líneas más adelante dice – Teníamos todo el impulso, íbamos en la cresta de una ola alta y maravillosa…
Así fue que, en fin, menos de cinco años después, podías subir a un empinado cerro en Las Vegas y mirar al Oeste, y si tenías vista suficiente, podías ver casi la línea que señalaba el nivel de las aguas… aquel sitio donde el oleaje había roto al fin y había empezado a retroceder.
¡Pura Vida!
La obra literaria fue lanzada en 1971, y la película está colocada también en el mismo espacio temporal. Ahí es donde empieza la dificultad de su abordaje, porque si hay que analizarla desde la cultura de la cual proviene, es necesario ubicarse en algún punto de la historia: la época en la que está basada y/o la época en que es producida. Partiré entonces desde la fecha en la que está basada la película: 1971.
¿Qué sucedía en Estados Unidos en 1971? Hunter S. Thompson escribió su crónica en un momento histórico particular. Para 1971 Vietnam continuaba, sin embargo el gobierno había reducido el presupuesto para la guerra y había fracasado la ley Woodson, que tenía como objetivo aplicar la convertibilidad del dólar al oro. El dólar sufrió una gran devaluación. También había una crisis social en Estados Unidos, producto de todo lo sucedido en la década anterior. Los avances y éxitos que se veían aflorar con la revolución sexual, caían como otro pensamiento iluso. La generación a la que se alude en la película es aquella que vivió esos acontecimientos y compartió los mismos ideales. Son dos sujetos que atravesaron la época y que para 1971 estaban en otra posición.
Tanto en la novela, como en la película hay una saturación de la anécdota, para al final decir que eso es lo único que queda de una generación, en la siguiente cita del libro, que es reproducida fielmente en la cinta, es donde yo encuentro el eje del sentido de la película y de la obra literaria:
Había una fantástica sensación universal de que hiciésemos lo que hiciésemos era correcto, de que estábamos ganando…
Y esto creo yo, fue el motivo… aquella sensación de victoria inevitable sobre las fuerzas de lo Viejo y lo Malo – unas líneas más adelante dice – Teníamos todo el impulso, íbamos en la cresta de una ola alta y maravillosa…
Así fue que, en fin, menos de cinco años después, podías subir a un empinado cerro en Las Vegas y mirar al Oeste, y si tenías vista suficiente, podías ver casi la línea que señalaba el nivel de las aguas… aquel sitio donde el oleaje había roto al fin y había empezado a retroceder.
¡Pura Vida!
Prohibido Representar
Hay conocedores rigurosos del texto bíblico que señalan, sin embargo, que esta prohibición debe ser tomada cum grano salis. Verdad es –recuerda Yosef Yerushalmi5 cuando comenta el Moisés de Freud y el de Schoenberg – que “la Biblia es plásticamente iconoclasta pero verbalmente antropomórfica, de hecho de modo exuberante... Dios es descrito en ella mediante vívidas metáforas tomadas de la esfera natural y por analogía con lo humano; tales imágenes verbales nunca fueron equiparadas con la idolatría”. De hecho la lectura del texto bíblico nos muestra, y más de una vez, que Moisés era el único que podía hablar con Dios y ver su rostro: “Cara a cara hablo con él, y a las claras, no por figuras; y él contempla el semblante de Yavé. ¿Cómo pues os habéis atrevido a difamar a mi siervo Moisés?” (Números 12:8) Ver también Deuteronomio: 34:10: “No ha vuelto a surgir en Israel profeta semejante a Moisés, con quien cara a cara tratase Yavé”.
Volviendo a Yerushalmi, él agrega esta aclaración imprescindible: “La demanda de una abstracción auténtica y completa, la embestida contra el antropomorfismo, incluso el verbal, llegó a los judíos tras el encuentro del judaísmo con el pensamiento griego revestido con atavíos árabes y en este combate el gran guerrero fue otro Moisés: Moisés Maimónides, para quien todo intento de describir los atributos de Dios en términos verbales positivos, al mismo tiempo que toda lectura literal de las metáforas bíblicas respecto de Dios eran análogas a la idolatría”. Y ese es, según Yerushalmi, con quien coincido, el severo e innombrable Eterno del Moisés de Schoenberg.
Schoenberg toma el relato del Éxodo y lo transforma de manera radical para crear con los dos hermanos, Moisés y Aarón, una figura bifronte que representan el conflicto entre la Idea (Gedanke) de Moisés, el concepto de lo impensable, irrepresentable, incomprensible que es el pensamiento sobre Dios y la posición de su hermano, Aarón, que está dispuesto a escuchar las súplicas populares de manifestaciones visibles de la potencia divina, que pide y condesciende a milagros e imágenes, que aspira a la efusión de los sentidos y a las formas más elementales de la idolatría. Schoenberg pone en música (la menos representativa de las artes) y en teatro (la re-presentación por excelencia) a estos anhelos orgiásticos. Escenifica la adoración del becerro de oro mostrando el frenesí de las multitudes arrebatadas por un líder demagógico (el propio Aarón). Hay que agregar que previamente Schoenberg mismo había esbozado una obra (Der biblische Weg) cuyo protagonista, Max Arun, reunía en una sola personalidad a lo que luego se desdoblaría para formar a Moisés y Aarón. Schoenberg, claro está, se reconocía a sí mismo en la contradicción entre Max y Arun.
¡Pura Vida!
Volviendo a Yerushalmi, él agrega esta aclaración imprescindible: “La demanda de una abstracción auténtica y completa, la embestida contra el antropomorfismo, incluso el verbal, llegó a los judíos tras el encuentro del judaísmo con el pensamiento griego revestido con atavíos árabes y en este combate el gran guerrero fue otro Moisés: Moisés Maimónides, para quien todo intento de describir los atributos de Dios en términos verbales positivos, al mismo tiempo que toda lectura literal de las metáforas bíblicas respecto de Dios eran análogas a la idolatría”. Y ese es, según Yerushalmi, con quien coincido, el severo e innombrable Eterno del Moisés de Schoenberg.
Schoenberg toma el relato del Éxodo y lo transforma de manera radical para crear con los dos hermanos, Moisés y Aarón, una figura bifronte que representan el conflicto entre la Idea (Gedanke) de Moisés, el concepto de lo impensable, irrepresentable, incomprensible que es el pensamiento sobre Dios y la posición de su hermano, Aarón, que está dispuesto a escuchar las súplicas populares de manifestaciones visibles de la potencia divina, que pide y condesciende a milagros e imágenes, que aspira a la efusión de los sentidos y a las formas más elementales de la idolatría. Schoenberg pone en música (la menos representativa de las artes) y en teatro (la re-presentación por excelencia) a estos anhelos orgiásticos. Escenifica la adoración del becerro de oro mostrando el frenesí de las multitudes arrebatadas por un líder demagógico (el propio Aarón). Hay que agregar que previamente Schoenberg mismo había esbozado una obra (Der biblische Weg) cuyo protagonista, Max Arun, reunía en una sola personalidad a lo que luego se desdoblaría para formar a Moisés y Aarón. Schoenberg, claro está, se reconocía a sí mismo en la contradicción entre Max y Arun.
¡Pura Vida!
Nuevas estrategias para la comprensión de la realidad
“La más peligrosa manera de engañarse a si mismo es creer que existe una sola realidad” . Wastzlawick expone en su libro que la realidad es el resultado de la comunicación, pero ¿de qué comunicación? La comunicación que cada individuo desee plantearse. Y esta, depende de circunstancias y formas de percepción de los hechos. A lo largo de su libro plantea formas típicas de confusión, desinformaciones y cómo comunicarse adecuadamente. De esta manera, Wastzlawick propone una nueva estrategia para comprender la realidad.
“La comunicación defectuosa” , como afirma Wastzlawick, produce una falsa comprensión en la relación de las personas llevándolos a confundirse. Afirma también que para desmentir tal confusión se necesita de un intercambio de información. Cuando el hombre logré este nivel comunicativo podrá establecer buenas relaciones porque a mayor comprensión menos confusión.
Los engaños y manipulaciones que se producen por el mal manejo de la comunicación construyen personas con problemas de personalidad y falta de identidad intelectual. Es por eso, que el autor pone énfasis en los ejemplos citados, pues de esta manera incita a la búsqueda de pensamientos auto críticos para una buena compresión y una buena comunicación. Además, cita que “para conocerse a sí mismo hay que ser conocido por otro. Y para ser conocido por otro, hay que conocer al otro” . Esta frase determina formas de comportamiento de una persona hacia otra, hace un balance de comprensión cultural para traducir artísticamente un lenguaje a otro.
Otra estrategia importante es el análisis de que las personas somos involuntariamente influenciables. Ser influenciados provoca inestabilidad emocional porque se vive en un constante juego sin salida de recepción y emisión de influencia y esto agrava la situación, pues es un toma y dame de percepción ajenas- no propias que afectan directamente a nuestra concepción de la realidad.
A partir de la confusión constante en la que se vive, y en la que se debe dejar de vivir, aparece la desinformación. Es aquí, donde Wastzlawick propone “investigar el comportamiento de los organismos en su búsqueda de orden” , con el objetivo de analizar una situación que no tiene orden y el desconocimiento del hombre sobre esto. La finalidad recaerá en encontrar la búsqueda de órdenes que creará críticamente concepciones de la realidad.
La estrategia de este punto se basa en el descubrimiento de un orden, pues la ausencia de este provoca la búsqueda de uno nuevo y así la esencia de la casualidad tomará posta en las decisiones de cada sujeto. Partiendo, de que cada individuo tiene diferentes realidades basadas en un orden. ¿Cómo encontrar ese orden?, preguntándose qué no se debe hacer antes de qué hacer.
¡Pura Vida!
“La comunicación defectuosa” , como afirma Wastzlawick, produce una falsa comprensión en la relación de las personas llevándolos a confundirse. Afirma también que para desmentir tal confusión se necesita de un intercambio de información. Cuando el hombre logré este nivel comunicativo podrá establecer buenas relaciones porque a mayor comprensión menos confusión.
Los engaños y manipulaciones que se producen por el mal manejo de la comunicación construyen personas con problemas de personalidad y falta de identidad intelectual. Es por eso, que el autor pone énfasis en los ejemplos citados, pues de esta manera incita a la búsqueda de pensamientos auto críticos para una buena compresión y una buena comunicación. Además, cita que “para conocerse a sí mismo hay que ser conocido por otro. Y para ser conocido por otro, hay que conocer al otro” . Esta frase determina formas de comportamiento de una persona hacia otra, hace un balance de comprensión cultural para traducir artísticamente un lenguaje a otro.
Otra estrategia importante es el análisis de que las personas somos involuntariamente influenciables. Ser influenciados provoca inestabilidad emocional porque se vive en un constante juego sin salida de recepción y emisión de influencia y esto agrava la situación, pues es un toma y dame de percepción ajenas- no propias que afectan directamente a nuestra concepción de la realidad.
A partir de la confusión constante en la que se vive, y en la que se debe dejar de vivir, aparece la desinformación. Es aquí, donde Wastzlawick propone “investigar el comportamiento de los organismos en su búsqueda de orden” , con el objetivo de analizar una situación que no tiene orden y el desconocimiento del hombre sobre esto. La finalidad recaerá en encontrar la búsqueda de órdenes que creará críticamente concepciones de la realidad.
La estrategia de este punto se basa en el descubrimiento de un orden, pues la ausencia de este provoca la búsqueda de uno nuevo y así la esencia de la casualidad tomará posta en las decisiones de cada sujeto. Partiendo, de que cada individuo tiene diferentes realidades basadas en un orden. ¿Cómo encontrar ese orden?, preguntándose qué no se debe hacer antes de qué hacer.
¡Pura Vida!
martes, mayo 25, 2010
La pequeña importancia de los isn importancia
Se dice que el ser humano es el animal más evolucionado de todos. Sus progresos como entidad social, su alto nivel de comunicación, su bien aplicado desarrollo tecnológico y su capacidad de funcionar solidariamente como un todo, son algunos de los logros que colocan a la especie humana en el primer peldaño del escalón evolutivo. Pero, como lo dijo Mafalda, "¿No será acaso que ésta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?"
DESGLOSEMOS….
DESGLOSEMOS….
Entre sus múltiples avances como entidad social podemos contar el 80% de recursos en manos de un selecto 20% de familias poderosas entre la totalidad de la población mundial, el casi inexistente número de desempleados, violencia y grupos excluidos dentro de todas sus esferas sociales, el amplio porcentaje de áreas verdes que dejan sus construcciones y la cantidad de sistemas de gobierno existentes que rigen el mundo….son tantos que hasta se puede escoger el favorito
Solo los amargados opinan lo contrario.
En el plano de su alto nivel de comunicación, se debe tomar en cuenta el amplio espacio que se da a las opiniones de distintos grupos, la facilidad de escuchar que se ejerce a nivel de relaciones interpersonales, los poquísimos casos de manipulación que luego resultan ser una mala interpretación de lo dicho y, sobretodo, el excelente sistema educativo de su sociedad, el cual permite a sus estudiantes formar criterios y ser capaces de análisis profundos.
Solo los inconformes opinan lo contrario.
Ahora, en cuanto a su bien aplicado desarrollo tecnológico, factores como la inexistente contaminación ambiental producida por el ser humano, las pequeñas pruebas de energía atómica llevadas a cabo, la no alienación de sus sociedades a través de los medios de comunicación y la unión social en la que la tecnología ha sumergido al hombre son ejemplos de su buen proceder frente a dicho desarrollo.
Solo los terroristas opinan lo contrario.
Si nos referimos a la capacidad de funcionar solidariamente, saltan a la vista situaciones como la falta de niños en la calle trabajando o pidiendo dinero, la excelente rehabilitación que se da dentro de cárceles y centros de detención, los recursos ilimitados invertidos en salud y educación por el bienestar de todos en cada nación del mundo, la escasez de guerras y el inexistente número de personas que usan distintos métodos de escapismo, pues siempre tienen un amigo o un familiar con quien hablar. Es tal la capacidad del hombre en la era actual, que no solo se ayudan unos a otros; también ayudan a todo lo que los rodea. La conciencia en pro del medio ambiente alcanza niveles altísimos.
Solo los interdictos opinan lo contrario.
¿Será entonces que los seres humanos son los más evolucionados….o los más necesitados de evolución?
¡Pura Vida!
miércoles, mayo 19, 2010
En mi casa, viendo películas
TRAILER DIARIO DE MOTOCICLETAS
“No es este el relato de hazañas impresionantes. Es un trozo de dos vidas, tomadas en un momento en que cursaron juntas determinado trecho con identidad de aspiraciones y conjunción de ensueños.”
¡Vaya frase! Y vengo a encontrarla justo ahora… ¿saben? Esta frase me recuerda a una historia, una historia que pasó hace tiempo ya pero, si mal no recuerdo, iba más o menos así.
Alberto y Ernesto eran dos jóvenes argentinos. Se habían convertido en muy buenos amigos en el colegio, y más adelante se encontraron de nuevo juntos en la Universidad, en la facultad de medicina. Alberto ya se había graduado, y Ernesto estaba a punto de recibirse como licenciado en medicina. Pero al fin y al cabo, ambos eran jóvenes y, como tales, querían vivir aventuras emocionantes. Juntos planearon un viaje, en el cual recorrerían desde Buenos Aires – Argentina hasta Guajira – Venezuela en la Norton 400 de Alberto, una motocicleta vieja bastante defectuosa. El objetivo del viaje era conocer Latinoamérica de punta a punta, pues se dieron cuenta que sabían mucho de los mitos griegos de historia clásica europea, pero que de su propia tierra no sabían más que lo que les habían enseñado en los libros.
Pero todo esto es secundario. Lo verdaderamente importante de este viaje es el cambio que produjo en los dos amigos. Sufrieron un choque con la realidad al ver que su gente se hundía día a día en el hambre, la miseria y la negligencia de los malos gobiernos. Ver hombres que sacrificaban sus vidas para que las empresas multinacionales tuvieran éxito financiero, ver mujeres que carecían de educación, ver familias enteras desalojadas de sus hogares por los terratenientes poderosos, ver comunidades que no tenían cubiertos ni los servicios básicos, ver monjas que no tocaban a los leprosos por temor a contagiarse y ver, sentir, respirar esa miseria en cada rincón de su continente hizo que su burbujita de cristal explotase en mil pedazos.
Esta es una historia que pasó hace ya mucho tiempo….una historia que sigue siendo recordada y revivida generación tras generación…una historia que nada tuvo que ver conmigo, pero logró despertar en mí una conciencia social que aún dormía..y si esta misma historia, que hoy les he contado, logra cambiarlos, logra llegar aunque sea a uno solo de ustedes, entonces no habré encontrado esta nota en vano.
¡Pura Vida!
“No es este el relato de hazañas impresionantes. Es un trozo de dos vidas, tomadas en un momento en que cursaron juntas determinado trecho con identidad de aspiraciones y conjunción de ensueños.”
¡Vaya frase! Y vengo a encontrarla justo ahora… ¿saben? Esta frase me recuerda a una historia, una historia que pasó hace tiempo ya pero, si mal no recuerdo, iba más o menos así.
Alberto y Ernesto eran dos jóvenes argentinos. Se habían convertido en muy buenos amigos en el colegio, y más adelante se encontraron de nuevo juntos en la Universidad, en la facultad de medicina. Alberto ya se había graduado, y Ernesto estaba a punto de recibirse como licenciado en medicina. Pero al fin y al cabo, ambos eran jóvenes y, como tales, querían vivir aventuras emocionantes. Juntos planearon un viaje, en el cual recorrerían desde Buenos Aires – Argentina hasta Guajira – Venezuela en la Norton 400 de Alberto, una motocicleta vieja bastante defectuosa. El objetivo del viaje era conocer Latinoamérica de punta a punta, pues se dieron cuenta que sabían mucho de los mitos griegos de historia clásica europea, pero que de su propia tierra no sabían más que lo que les habían enseñado en los libros.
Pero todo esto es secundario. Lo verdaderamente importante de este viaje es el cambio que produjo en los dos amigos. Sufrieron un choque con la realidad al ver que su gente se hundía día a día en el hambre, la miseria y la negligencia de los malos gobiernos. Ver hombres que sacrificaban sus vidas para que las empresas multinacionales tuvieran éxito financiero, ver mujeres que carecían de educación, ver familias enteras desalojadas de sus hogares por los terratenientes poderosos, ver comunidades que no tenían cubiertos ni los servicios básicos, ver monjas que no tocaban a los leprosos por temor a contagiarse y ver, sentir, respirar esa miseria en cada rincón de su continente hizo que su burbujita de cristal explotase en mil pedazos.
Esta es una historia que pasó hace ya mucho tiempo….una historia que sigue siendo recordada y revivida generación tras generación…una historia que nada tuvo que ver conmigo, pero logró despertar en mí una conciencia social que aún dormía..y si esta misma historia, que hoy les he contado, logra cambiarlos, logra llegar aunque sea a uno solo de ustedes, entonces no habré encontrado esta nota en vano.
¡Pura Vida!
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