La Capoeira no es un baile como la mayoría de personas se imagina. Es un arte marcial que nación en Brasil entre los esclavos portugueses al cual se le implementó música. Actualmente en el Ecuador y en especial en Quito es un arte que acoge a cientos de personas.
Un dato curioso de este deporte es que todos tienen un apodo que les otorga su maestro; esta es una tradición que le ayuda al grupo a integrarse mejor y mas rápido.
Pero como todas las tareas y deportes al principio no es nada sencillo empezando porque no se conoce ni a los compañeros ni al profesor dice Andrea. “Yo recién estoy empezando en esto tengo muchas expectativas, quiero crecer aquí, es súper duro al final de las prácticas una termina molida pero es chévere”.
Por otro lado Daniel manifiesta que es un deporte interesante porque te divierte y te ayuda a desarrollar tanto la mente como el cuerpo.
Daniel estuvo casi tres años practicando esta actividad pero tuvo que dejarla por circunstancias adversas y aunque ya no asiste a los entrenamientos dice que este arte ha sido una experiencia muy bonita que le ayudo a tener mas fe y confianza en si mismo “Yo creía q habían cosas que nunca iba a poder hacer como por ejemplo levantar la pierna mas arriba de mi cabeza y con práctica lo logré…Con este pequeño ejemplo pude constatar q si te esfuerzas nada es imposible” - cuenta.
Este deporte se maneja con jerarquías, cada año se puede ascender, se necesitan varios años y mucho esfuerzo y dedicación para llegar a la categoría de ¨Mestre¨ o maestro.
Juan Miguel Espinoza –Mestre- manifiesta que la Capoeira le ha enseñado a vivir, “Con tantos años y tantas personas que han sido mis compañeros y ahora alumnos uno va aprendiendo, ¡cada uno te deja y se lleva algo de ti! Eso es lo más gratificante. Este arte marcial te exige mucho pero también te da” - dijo.
¡Pura Vida!
...De cuando las historias sociales se convierten en cuentos por cambiar...
Encuentra lo que buscas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mini Reportajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mini Reportajes. Mostrar todas las entradas
jueves, junio 17, 2010
miércoles, mayo 19, 2010
Pedofilia en mi país
No existen estudios oficiales dentro del territorio ecuatoriano sobre la situación de abusos a menores dentro de las instituciones religiosas católicas. Sin embargo, los datos y las denuncias están ahí.
Según el Departamento de la Policía Nacional, un total de 15% de las denuncias realizadas durante el año 2009 estaban relacionadas con violencia física o sexual. De estos casos, el 8% eran casos de pedofilia, en los cuales apenas el 0,4% estaban relacionados con representantes eclesiásticos.
Según Manuel Moscoso, sociólogo graduado de la Universidad Central del Ecuador, el problema radica en la formación de la sociedad ecuatoriana. “La pedofilia es un fenómeno presente, no solo en relación con la Iglesia, sino especialmente con la familia de las víctimas. La sociedad ecuatoriana es, por naturaleza, una sociedad machista y curuchupa. Dentro de este contexto, la presentación de denuncias de abusos sexuales por parte de los curas hacia los adolescentes es mínima. Se trata de un prejuicio social”.
Explicó que las víctimas tienden a sentirse culpables, porque “se creen el cuento de que actúan como herramienta del Diablo para tentar a los hombres santos”. Además aseguró que la vergüenza social de ser identificado como víctima de abuso es otro factor que mantiene a los menores abusados en silencio.
Pedofilia en la Iglesia Católica
¡Pura Vida!
Según el Departamento de la Policía Nacional, un total de 15% de las denuncias realizadas durante el año 2009 estaban relacionadas con violencia física o sexual. De estos casos, el 8% eran casos de pedofilia, en los cuales apenas el 0,4% estaban relacionados con representantes eclesiásticos.
Según Manuel Moscoso, sociólogo graduado de la Universidad Central del Ecuador, el problema radica en la formación de la sociedad ecuatoriana. “La pedofilia es un fenómeno presente, no solo en relación con la Iglesia, sino especialmente con la familia de las víctimas. La sociedad ecuatoriana es, por naturaleza, una sociedad machista y curuchupa. Dentro de este contexto, la presentación de denuncias de abusos sexuales por parte de los curas hacia los adolescentes es mínima. Se trata de un prejuicio social”.
Explicó que las víctimas tienden a sentirse culpables, porque “se creen el cuento de que actúan como herramienta del Diablo para tentar a los hombres santos”. Además aseguró que la vergüenza social de ser identificado como víctima de abuso es otro factor que mantiene a los menores abusados en silencio.
Pedofilia en la Iglesia Católica
¡Pura Vida!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)